La navidad es una época compleja para las personas que están pasando por un TCA o una relación alterada con la comida y con el cuerpo.
Te comparto algunas recomendaciones, aunque no todas le van bien a todo el mundo por lo que, si hay algunas que no te van bien o no estás en ese momento, óbvialas. Además, si estás en acompañamiento te recomiendo prepararlas, si lo necesitas, con las profesionales que te acompañan.
Poquito a poco, quizá este año te es muy complicado, pero si vas trabajando en ello, te irá siendo más sencillo próximamente 💖🤗.
1. Siéntate cerca de alguien con quien estés cómoda
Te puede ayudar a distraerte, sacar el foco de la comida y de los pensamientos y pedir ayuda o hablar sobre lo que te pasa o cómo te estás sintiendo.
2. Sírvete en el plato si no te sientes preparada para fluir este año
No pasa nada porque necesites unas pautas progresivas para ir trabajando el enfrentarte a diferentes situaciones, está bien, no es menos válido ni quiere decir que vayas hacia atrás en tu recuperación.
3. Puedes poner límites o pedir si necesitas algo
Si necesitas que no se hable de algún tema o te hacen comentarios o preguntas en las que te sientes incómoda, puedes pedir que no te los hagan. Nos cuesta poner límites pero son necesarios para ambas partes: para tu hablar sobre lo que no te va bien o no te gusta y para que los otros lo sepan.
En mi perfil de instagram tengo un post con ideas de respuestas a frases, por si puede ayudarte: https://www.instagram.com/miriamvitorianutricion?igsh=MWpxcmFhOWF2dW41eg==
4. Hacer respiraciones conscientes antes y durante las comidas
Las respiraciones ayudan a regular el sistema nervioso para que estés más en calma, bajar el ruido mental y poder racionalizar un poquito más sobre los pensamientos intrusivos y creencias que aparecen en el momento. Intenta ir manteniendo una respiración calmada.
Intenta saborear, estar presente y ser consciente de que comes, si te gusta, si prefieres otra cosa… ¿Desde donde estás escogiendo eso?.
*la alimentación consciente no es para todos los momentos de la recuperación o sanación de la relación con la comida, por lo que, si no es para ti en este momento, no pasa nada.
5. No compenses antes ni después, escoge en cada momento
Compensar no te ayudará aunque en el momento calme porque realmente es estar más en el control y con el foco en la comida. Además el cuerpo tiene unas necesidades fisiológicas en cada momento por lo que trabajar para escucharlo y atenderlo es el camino.
Por otro lado, compensar activa el bucle: control- descontrol, dando más pie a que sientas descontrol en cuanto a cantidad de comida o desconexión de tus necesidades. Cuando hay control y restricción (tanto acción como a nivel mental), el cuerpo y la mente entran en supervivencia; «aprovecho ahora que no se cuando volveré a tener». Este bucle se frena por el control, aunque asuste mucho. Tu mente tiene que entender que no hay nada prohibido y podrás ser libre en decidir comerlo cuando quieras para mejorar la relación con esos alimentos.
6. Busca distractores
Conversaciones, familiares, amigos, series… algo que en tu situación y contexto te ayude a sacar el foco de la comida, la mesa, comparaciones, etc.
7. Intenta centrarte y observar cosas positivas del día o situación
Ambiente, decoración, canciones, conversaciones, agradecimientos… aunque muchas situaciones son muy complejas y quizá no encuentras esto, no pasa nada, la navidad no es una época «de alegría e ilusión» para todo el mundo y también es válido.
8. Recuerda que no todo lo que te dice tu mente es real
La mente da muchos mensajes desde el miedo; » si me como esto pensarán…», «si como esto mi cuerpo cambiará muchísimo…» » si como esto me harán un comentario». No siempre es real, son pensamientos que vienen desde el miedo a que eso pase y la mente los magnifica mucho.
Si esto pasa y te dicen algún comentario, puedes poner límites y expresarles tu malestar con ese comentario. Además, la mayoría de comentarios que hace la gente tienen que ver con sus propias creencias pero eso no quiere decir que tengan la razón ni sean la verdad absoluta, son solo las creencias de esa persona.
9. Pide ayuda y expresa lo que te ocurre si lo necesitas
Ya sea hablando con alguien en el lugar, o escribiendo un mensaje o escribiendo en una libreta. Soltar y expresar lo que te está ocurriendo puede ayudarte. Aunque esto es algo a trabajar con tu psicoterapeuta pero me parece importante tenerlo en cuenta.
10. Refuérzate tus logros y acompáñate
Tendemos a exigirnos mucho y sentir que nunca hacemos suficiente, pero sea cual sea tu avance, ¡valóralo!





